El miércoles pasado, los clientes entraban y salían del Mercado Discolandia, una pequeña tienda de esquina, de dueños mexicanos, ubicada en la calle 23 de Richmond. Mientras los clientes que se encontraban en la tienda compraban alimentos y refrigerios o enviaban dinero a sus familias, algunos también se detenían a ver el partido del Mundial que se retransmitía en el pequeño televisor de la tienda.