Transcurrido casi un año y medio desde que la primera denuncia por el caso $LIBRA llegó a la Justicia argentina, el expediente pasó por las manos de al menos cuatro jueces, dos fiscales y tres camaristas. Pero todavía no citaron a declarar a testigos directos, mucho menos a un acusado, mientras que los fiscales admiten no tener recursos ni presupuesto. En ese contexto, la decisión de apartar a todos los querellantes acrecienta el horizonte de impunidad final.