Más que restaurante, este pequeño comedor moderno y algo minimalista nace con vocación de casa. Y más que comensales, parece buscar clientela fija, esa que se siente como familia. "La idea es que la gente venga y vuelva y que, cuando lo haga, sorprenderla con ese plato que le gustó, añadiendo algún detalle para ella, una salsa, una guarnición... Agasajarla, porque llega a nuestro hogar".