El momento del día en que se come puede influir en la cantidad de calorías que el organismo quema después de cada comida. Esa es la principal conclusión de una investigación liderada por científicos de Mass General Brigham, que demuestra por primera vez que el reloj biológico humano regula de forma independiente la termogénesis inducida por la dieta, el proceso mediante el cual el cuerpo gasta energía para digerir, absorber y almacenar los nutrientes de los alimentos.