Durante meses, los colombianos hemos estado expuestos a una avalancha de entrevistas, encuestas, publicidad y confrontaciones. Las redes sociales se llenaron de argumentos, pero también de descalificaciones; de propuestas, pero también de ruido. Sin embargo, llega un momento en toda democracia en que las campañas deben guardar silencio y la decisión queda exclusivamente en manos de los ciudadanos. Ese momento es ahora.