La vorágine de la competición obliga al Celta a aparcar su participación en Europa y centrarse sin apenas tiempo para descansar en la Liga, donde mañana afronta un duelo contra el Betis en el que estará en juego la quinta plaza, con la que se podrá acceder seguramente al final del curso a la Champions. Y esta importante cita del campeonato doméstico llevará al conjunto vigués de nuevo a La Cartuja, el escenario donde hace 25 años perdió su segunda final de Copa del Rey contra el Zaragoza.