Aunque mucha gente no se haya parado nunca a pensarlo, o simplemente no lo sepa, la IA consume agua cada vez que la usamos, debido a que los servidores donde está alojada, y que hacen que funcione, necesitan esta para enfriarse, ya que no trabajan como un simple ordenador. Esto hace que, dependiendo del tipo de refrigeración, gastemos más agua (por evaporación), o menos.