Sam Altman acaba de admitir lo que Silicon Valley llevaba meses susurrando: OpenAI, la empresa dueña de ChatGPT no ganará un euro hasta 2030. Como mínimo. Y, mientras tanto, va a quemar 115.000 millones de dólares hasta 2029, según el plan financiero filtrado por The Information y confirmado por Reuters. Solo en cómputo —es decir, en alquilar máquinas para que ChatGPT siga respondiendo— prevé gastar 121.000 millones en 2028. En un solo año. El PIB entero de Hungría.