Durante una semana, los caminos, puertos y carreteras secundarias de los Pirineos volvieron a convertirse en el escenario de una de las travesías ciclistas más reconocidas de Europa. La edición de 2026 ha dejado imágenes de esfuerzo, paisajes espectaculares y una participación que confirma que este tipo de desafíos sigue atrayendo a ciclistas de todo el mundo. La llegada a Irun puso el broche final a una experiencia que volvió a cruzar la cordillera pirenaica de mar a mar.