Hay elementos de la casa que envejecen visualmente mucho antes de dejar de ser útiles. Las puertas interiores son uno de ellos. Basta con que tengan un tono oscuro o un acabado pasado de moda para que toda la vivienda parezca más antigua, aunque el resto de la decoración esté completamente renovada. Cambiar todas las puertas supone una inversión importante, por lo que muchas personas buscan alternativas más económicas.