Lo de Neymar Jr. es una contrarreloj. Es intentar ganar tiempo al tiempo para intentar tener las mínimas condiciones físicas de juego antes de que, quién sabe, la Canarinha no caiga eliminada, porque, tras la pobre imagen ofrecida en el debut contra Marruecos (1-1), no hay ningún brasileño que confíe en su propia selección. Como ya se sabía, el '10' no tendría ninguna posibilidad de jugar en el segundo round de los brasileños en la fase de grupos.