La privación de la libertad de Roxana Guzmán Ramírez, cuya intensidad violenta -por parte de tres encapuchados, arropados por la impunidad que en Veracruz y México cuenta con patente de corso- fue grabada en un celular por la propia víctima en Nanchital de Lázaro Cárdenas, Veracruz, la mañana del martes pasado, obliga a reflexión… El hecho, cruel, terrible, profundamente doloroso, ya es conocido en el país y el mundo por las redes sociales.