He pasado un fin de semana estupendo. Y tiro de tópicos: encontré un alojamiento en un enclave privilegiado, entre el mar y la montaña, pura naturaleza. Y todo ello, gastronomía local incluida, a precios más que asequibles. Hice algunas fotos. Momentos captados que no he subido a redes sociales. Me he quedado para mí el dónde, el qué, el con quién, el cómo, el cuándo y el por qué. Instagram se queda sin mis momentos. Podría dar varios motivos de por qué dejo las redes al margen.