Thanks for reading Julio’s Substack! Subscribe for free to receive new posts and support my work I Se nota que en la casa de la señora Ana Álvarez viven soldados. Huele a limpio, todo está en su lugar, la disciplina en los detalles. Los zapatos de cada miembro de la familia esperan alineados al milímetro, como en formación, bien boleados junto a la puerta. Y, si a primera vista hay sospechas, sobre la chimenea está la confirmación: dos fotografías de sus hijos con uniforme militar.