De la Luz al Lara en esta noche agosteña teñida de calores diurnos y ecos lejanos marítimos en esta ciudad nuestra, huérfana de salitre. Otra luz, en esta ocasión verde, nos recibe en la Sala Lola Membrives, acogedora y coqueta como de costumbre. A medio camino entre el anonimato y la fama… el gran Gatsby nos espera, más bien su desmonte, sus vueltas de tuerca, su singularidad, su complejidad también. Su sazón.