Benito, hijo de Benito, le decían Tito, trabajando desde chamaquito. Guiando camiones como el Pai y el abuelo, aunque su sueño siempre fue ser ingeniero. Hace poco más de una semana, del 23 al 25 de enero Medellín coreó a grito herido esa frase para darle la bienvenida a Bad Bunny, el conejo malo, Benito de Puerto Rico.