Kenna vuelve a su Laramie, Wyoming, tras pasar siete años en la cárcel por homicidio involuntario, su querido novio Scotty murió en un accidente cuando ella conducía bajo los efectos del alcohol, según admitió ante un juez. No sabía que estaba embarazada, y cuando dio a luz le quitaron a su bebé Diem, que ahora vive con los abuelos Grace y Patrick. También contribuye a sus cuidados Ledger, que era el mejor amigo de Scotty, y que ahora regenta un bar.