Los profesores, que se han manifestado en las últimas semanas, ven especialmente sangrante que una docente haya sido sancionada «sin empleo y sueldo durante dos meses» por hacer público en «un estado del teléfono móvil» esta falta de apoyo que recibían los profesores cuando se enfrentaban a una agresión. Ella había sido insultada por un alumno. No reveló datos concretos, pero el centro entendió que, con la publicación quedaba identificado el instituto porque era sabido que trabajaba allí.