«Ha sido una locura», afirma Nacho Cerrato, un economista afincado en Madrid después de presentar «Afouteza Proto». Ese es el nombre que han decidido dar a su creación,un coche creado desde cero en un garaje. Atrás quedan seis años de trabajo para dar forma a un proyecto que encontró al hombre indicado hasta llegar a un final que pocos podrían haber imaginado. «Todavía recuerdo aquellos tres hierros tirados en el suelo.