La renta variable puede asustar a corto plazo. Pero si tu horizonte se mide en años, el verdadero riesgo es no tenerla o tenerla mal diversificada. Finnk, la plataforma de inversión respaldada por Kutxabank, construye sus carteras con esa premisa: más del 60% en renta variable global, entre 9 y 10 fondos internacionales que cubren distintas geografías, sectores y estilos de inversión. A eso se suma una gestión profesional que combina inteligencia artificial con supervisión humana.