El cuidador de un menor, que residía con él y con su madre en el domicilio de estos en Palma, se tornó violento en cuanto la progenitora le recriminó que no le gustaba su trabajo con su hijo y en las tareas del hogar. Cuando le instó a que se marchara y se buscara otra vivienda, este cogió el teléfono móvil de ella, se fue a la cocina, agarró un cuchillo de gran tamaño y amenazó con matarla a ella y quitarse la vida él después.