El Tribunal Supremo ha cerrado la puerta al Ayuntamiento de Madrid y, con su auto del pasado 15 de abril, confirma la anulación de las ordenanzas que regulaban las Zonas de Bajas Emisiones de Centro y Plaza Elíptica. El fallo deja sin efecto más de 3,5 millones de multas impuestas desde 2021, pero el Consistorio se niega a devolver un solo euro de los casi 700 millones de euros recaudados.