Su tenedora lo entregó de forma voluntaria luego de recibir orientación de autoridades ambientales y policiales sobre la prohibición de tener fauna silvestre como mascota. El primate ya fue trasladado a un centro de valoración veterinaria, donde le harán exámenes y empezará su proceso de rehabilitación. Seis años en cautiverio hacen que pierdan habilidades clave para sobrevivir en la naturaleza, por eso esta etapa es vital. En Colombia es ilegal tener animales silvestres en casa.