Existen centenares de quesos, tiempo de curación, de los tratamientos aplicados en su elaboración y hasta de la dieta que ha seguido el ganado empleado. El queso es, independientemente de su variedad, un alimento de tipo lácteo que está “vivo”, por lo que irá cambiando conforme vaya pasando el tiempo. Según su tipología, con el pasar de los días o incluso los meses, adquirirá una textura y sabor diferentes.