Había nombres de primer nivel sobre el terreno de juego que, a priori, apuntaban a ser los grandes protagonistas del partido. Pero si algo tiene un Mundial es su capacidad para dejarnos sorpresas, y precisamente ahí reside gran parte de la magia de esta competición. Ni Ferran Torres, ni Rodri, ni Cucurella, ni Lamine Yamal, ni Nico Williams... el nombre propio del duelo entre España y Cabo Verde fue, ni más ni menos, que Vozinha.