Cuando hablamos de la sostenibilidad del periodismo independiente solemos pensar en modelos de negocio, diversificación de ingresos o audiencias leales. Rara vez pensamos en las personas que sostienen esos medios con su energía, su tiempo y, muchas veces, su bienestar. Sin embargo, el burnout, la sobrecarga laboral, la desconexión con el oficio, la falta de motivación y la saturación digital por la hiperconectividad son hoy parte de la realidad cotidiana de muchas redacciones.