Hay momentos en los que las palabras dejan de servir si no van acompañadas de decisiones. La Unión Europea y sus Estados miembros conocen perfectamente esta realidad. Año tras año, los países europeos votan en Naciones Unidas contra el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba. Lo rechazan formalmente, cuestionan su aplicación extraterritorial y reconocen sus efectos sobre la vida del pueblo cubano.