Todos los días nos topamos con eventos impredecibles, que solemos decir que ocurren por puro "azar". Ahora, si queremos crear intencionalmente algo totalmente aleatorio, la cosa se complica: muchos fenómenos se rigen por leyes físicas cuyos resultados pueden predecirse con la potencia de cálculo adecuada. En informática, generar algo verdaderamente aleatorio es imposible, al menos con computadoras tradicionales basadas en algoritmos deterministas.