Cada vez que La Moneda habla sobre su “Plan de Reconstrucción”, el discurso oficial se inunda de cifras sobre metros cúbicos de hormigón, puentes reparados y una supuesta “responsabilidad fiscal”. Sin embargo, detrás de la maquinaria pesada y el reciente tijeretazo presupuestal concretado por el gobierno de Kast, se esconde una decisión política brutal: la austeridad y la reconstrucción se están financiando a costa de las mujeres y su exclusión del mercado laboral.