La campaña estatal contra incendios forestales comenzará este año el 1 de junio, dos semanas antes de la fecha habitual. El adelanto no es un simple movimiento en el calendario. Es, sobre todo, una señal de que el riesgo de incendio en España ha cambiado: empieza antes, se prolonga más tiempo y puede complicarse con mucha rapidez cuando coinciden temperaturas altas, viento, vegetación seca y falta de humedad en el suelo.