La playa fluvial de A Calzada, en Ponte Caldelas, en el río Verdugo, mantendrá la calidad de siempre, pero sin socorristas ni bandera azul, que había logrado renovar para este verano. El Concello se ha visto obligado a renunciar a este distintivo medioambiental precisamente por no lograr la contratación de los vigilantes necesarios para ofrecer el servicio.