Assassin’s Creed IV: Black Flag se publicó originalmente en PlayStation 3, y como título de lanzamiento de PlayStation 4, ha seguido siendo una de las entregas más emblemáticas de la saga durante más de una década. Cuando empezamos a plantearnos la idea de adaptar el viaje de Edward Kenway al hardware actual, enseguida tuvimos claro que una remasterización al uso no le haría justicia.