Incluso las mujeres que viven en la superabundancia cosmética tienen algún que otro producto al que siempre regresan. Puede ser por su eficacia, por su olor, por costumbre, por el precio, porque su tía siempre se lo regala por navidad (y aún no se ha atrevido a decir que ‘basta ya’) o porque es un asidero de certeza en un mundo acelerado. Por unas y otras razones, estos son los míos: El labial Russian Red de MAC Cosmetics.