El lino es uno de los tejidos de la temporada estival. Ligero, fluido y elegante, ya lo dije el verano pasado en un conocido pódcast: no hay tejido más sofisticado, y la camisa blanca, es mi prenda favorita del verano. Incluso arrugada. Sienta bien en la playa, con unas bermudas, con una falda, encima del vestido... No solo en blanco, también en tonos pastel, o en colores más llamativos, porque cuando llega el calor también nos apetece teñir nuestro armario de tonalidades fuertes.