Isaac Pedrouzo y su hermano tienen un bar en Ourense, el Torgal, al que llevan a grupos y solistas que eligen con buen criterio. Son propuestas alternativas al mainstream, lo que antes podría llamarse indie. Por allí aparecen artistas que parten de la nada y se hacen a sí mismos, algunos abocados al ostracismo y otros que inevitablemente acaban convenciendo a las masas (véase cuando actuó allí Nathy Peluso). Pero Isaac, además de estar ligado a la música, también es escritor.