El sistema circulatorio es el encargado de transportar el oxígeno y los nutrientes a todos los tejidos del organismo, así como de recoger la sangre desoxigenada para llevarla al corazón. También contribuye al mantenimiento de la temperatura de forma estable en todas las partes del cuerpo. Su correcto funcionamiento es esencial para conservar una buena salud. Más allá de los factores hereditarios, existen hábitos y comportamientos que influyen en el estado del sistema vascular de forma directa.