Bosnia y Herzegovina tiene el honor de ser uno de los países más jóvenes que disputarán el Mundial de fútbol. Convertido oficialmente en estado el 5 de abril de 1992, solo veintidós años después de aquello, lograba disputar la primera Copa del Mundo de toda su historia, en Brasil 2014. De aquella selección, poco o nada queda sobre el terreno de juego, más que dos mitos: el defensa Sead Kolasinac y el mito de todo un país, Edin Dzeko, el mejor jugador de toda su historia.