La Universidad de Vigo cerró 2025 con un récord ambiental. La huella ecológica fue menor que la registrada en 2020, cuando la pandemia y el confinamiento redujeron a mínimos la actividad de la institución académica. Y además las emisiones de carbono se mantuvieron en cifras similares, con solo 704 toneladas más de carbono. La movilidad continúa siendo el factor con mayor incidencia en los tres campus al suponer casi el 60% de todas las emisiones generadas.