CNN — A Brytney Quinn le bastaron solo 30 minutos para perderlo todo. El martes, la madre transcurría un día normal en el condado de Brantley, en el sureste de Georgia: preparando a sus hijos para ir a la escuela mientras su esposo se alistaba para ir a trabajar. Pero cerca del mediodía, varios camiones de bomberos y patrullas policiales invadieron su vecindario, instándolos a evacuar.