El 4 de marzo de 1926, Torreón adoptó una melodía y le imprimió su propia letra para generar un himno popular e identitario. Con el auge algodonero, la región resurgía económicamente tras la Revolución mexicana. En el Casino de La Laguna se organizó la Convención Rotaria regional, a la cual arribaron varias bandas de música. Una de ellas era la de Monterrey. Los empresarios Roberto Garza Sada, quien buscaba ser electo a la presidencia rotaria, y José F.