“Quiero hacerlo bien y que el club se vea beneficiado”, Sergio García dixit. Tres o cuatro frases sencillas movidas desde las redes sociales del club han puesto a la pericada excitada. ¿Y por qué lo es? Por su ADN perico y su ascendencia en el escudo. Mi tocayo nació en Barcelona en junio de 1983, un mes después del fin de una Liga en la que el Espanyol quedó noveno de 18 clubs: otra temporada más en la oficina con nuestra habitual regularidad histórica. Todo en orden.