Hace unos días me topé con un artículo publicado en su página web, titulado «Un genio sin talento», del señor Andrés Ibáñez. Fue escrito hace once años, tras la publicación de Microlitos. Aforismos y textos en prosa de Paul Celan, editado por Trotta. Si les escribo estas líneas no es porque disienta de lo que el señor Ibáñez dijo sobre Celan (que me resulta, por cierto, mediocre), sino por un equívoco de citación que es más grave de lo que pudiera parecer.