BYD quiere agitar el mercado europeo de pick-ups con el Shark, su primer modelo parcialmente eléctrico para este segmento en el continente. Con casi 5,50 metros de longitud, doble cabina y plataforma todoterreno de nuevo desarrollo, apunta a un mercado dominado hasta ahora por propuestas diésel convencionales. La lectura importante es que el Shark no llega como una rareza eléctrica, sino como un pick-up híbrido enchufable pensado para trabajo, ocio y uso diario.