Vaca Muerta ya no es solo la roca que cambió la ecuación energética argentina. Es, también, el motor de la mayor ola de infraestructura privada que atraviesa el país en décadas. La cuenca neuquina explica hoy el 67% de la producción de petróleo y el 60% de la de gas natural, con 900.000 barriles diarios y 160 millones de metros cúbicos por día, respectivamente. La meta es llegar al millón de barriles hacia fin de año y a 1,5 millones para 2030.