Vigo y Ourense cuentan con una estación intermodal en la que el transbordo del tren al autobús es cuestión de metros. Entre ambas terminales hay 98 kilómetros que, salvo condiciones excepcionales, rara vez requieren más de 65 minutos para recorrerse por carretera. Sin embargo, los miles de viajeros que se vieron afectados este miércoles 8 de julio por la incidencia de un Avlo en O Irixo descubrieron la cruda realidad: el mapa ferroviario deja, aún más esquinada, a la ciudad olívica.