El rojo de la empresa también se refleja en la cadena de pagos. Según los últimos registros, la compañía acumula 510 cheques rechazados por $4.765 millones, un salto significativo respecto de los niveles que mostraba apenas semanas atrás y una señal del deterioro de su liquidez. El menor nivel de actividad terminó agravando el cuadro. Actualmente las plantas trabajan alrededor del 50% de su capacidad instalada, muy por debajo de los niveles históricos de producción.