Los temores sobre las herramientas de IA capaces de hackear de forma autónoma suelen implicar escenarios catastróficos, como el robo de códigos de lanzamiento nuclear o el vaciado de las reservas bancarias. Resulta que es mucho más plausible pedirle a la IA que obtenga acceso de superadministrador en una web de venta de entradas y, a continuación, expedirse a uno mismo y a todos los amigos pases VIP gratuitos para el backstage del Bonnaroo.