Hay relaciones entre naciones que se sostienen por conveniencia; otras, por afinidades históricas. Pero existen algunas, muy pocas, que logran trascender el tiempo porque se construyen desde la confianza, la solidaridad y la capacidad de caminar juntas, incluso en los momentos más difíciles. La relación de cooperación entre El Salvador y España pertenece a esta última categoría. Hace cuatro décadas, en 1986, El Salvador atravesaba uno de los períodos más complejos de su historia reciente.