El dicho en latín macarrónico y traducido al español: la vida es breve. ¡Y tanto! Esto lo dice y lo palpa cualquiera que ya ha pasado a la infancia, ha hecho la primera comunión, ha hecho la mili y por supuesto ya se ha licenciado. Y lo peor, ya han muerto los de su quinta, sus amigos de siempre, y se encuentra más solo que la una. Quedan los recuerdos, episodios de toda una vida, que al contarlos a los demás ponen cara de hartura y te dicen que te dejes de historias y vivas el presente.