La Educación Social, tras 30 años como titulación universitaria en España, se descubre como una disciplina llamada a la obsesión de incorporar la mirada de largo alcance, en tanto que las consecuencias de mayor dificultad social derivadas de las dinámicas sociales futuras serán su próximo terreno de juego. Subrayamos el «cualquiera», porque confiamos férreamente en el hecho de que los ámbitos de aplicación específicos de la Educación Social no existen.